El Tamaulipas del terror

Por Evelyn Hernández .

La muerte de un funcionario federal, atacado con granadas, revela la sanguinaria guerra del narcotráfico contra las autoridades y deja claro que, al menos en Tamaulipas, el crimen organizado ya ha rebasado al Estado.

Desde el primer día de su administración, Américo Villarreal asumió el poder bajo la sombra de sospechas sobre sus posibles vínculos con grupos criminales, señalamientos que recientemente retomó Alejandro Moreno, quien lo denunció formalmente ante la Fiscalía General de la República. Esta es la primera denuncia oficial en su contra.

Lo preocupante es que Tamaulipas ha sido, en los últimos años, un estado donde la violencia no da tregua. Ni las múltiples recomendaciones de los consulados estadounidenses para evitar viajar a la entidad, ni la presencia de fuerzas federales, han logrado reducir la inseguridad.

En la zona conocida como la “frontera chica”, la situación es especialmente crítica. Sin embargo, lo ocurrido en las últimas horas rebasa toda lógica y proporción.

Hace tiempo se criticaba al presidente Donald Trump por declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Pero, ¿cómo calificar lo que sucedió ayer en Reynosa? ¿No fue eso un acto terrorista, al asesinar a un funcionario de la Fiscalía General de la República?

Américo Villarreal mantiene al estado sumido en la inseguridad, y lo más grave es que no se vislumbra una estrategia efectiva para mejorar la situación.

Deja un comentario